Esa pesadez que sentimos al terminar de comer es una reacción natural del cuerpo. Te contamos qué la provoca y cómo recuperarte para rendir al máximo en tu jornada diaria.

A casi todos nos pasa: terminamos de almorzar, regresamos a la mesa de trabajo o al escritorio y, de pronto, los ojos se sienten pesados y la concentración desaparece. No es falta de voluntad ni flojera. Se trata de un mecanismo del organismo que tiene explicaciones sencillas y soluciones fáciles de aplicar.

Cuando comemos, el cuerpo entra en una fase de descanso para enfocar sus energías en procesar los alimentos. Gran parte de la sangre se dirige hacia el estómago para facilitar la digestión. Además, cuando el almuerzo contiene carbohidratos, se libera insulina, lo que ayuda a que llegue más triptófano al cerebro. Este elemento favorece la producción de serotonina y melatonina, que son las sustancias encargadas de darnos tranquilidad y sueño. Por si fuera poco, el reloj biológico del ser humano tiene un bajón natural de energía a mitad de la tarde, lo que acentúa aún más la fatiga.

Ante este cansancio, muchas personas corren por una taza de café. El café sí ayuda a despertar porque frena la sensación de cansancio en el cerebro de forma temporal. Sin embargo, no conviene abusar. Tomar café muy tarde rompe el descanso de la noche y crea un círculo vicioso de fatiga para la mañana siguiente. Por eso, lo ideal es disfrutar de esa bebida temprano y buscar otras alternativas para la tarde.

Si trabajas en una oficina o pasas mucho tiempo sentado, estos pasos simples te devolverán la energía:

 Da un paseo breve: Camina unos diez minutos dentro o fuera del lugar de trabajo. El movimiento activa la circulación y envía aire fresco al cerebro.

 Elige comidas más ligeras: Reduce las porciones grandes de harinas o grasas en el almuerzo y suma más vegetales y proteínas para evitar pesadez.

 Toma agua con frecuencia: La falta de hidratación produce cansancio constante. Un vaso de agua fresca ayuda a mantener la mente despierta.

 Busca luz natural: Sal un momento a tomar el sol o abre una ventana. La luz directa le indica al cerebro que aún es hora de estar activo.

Por prensaag