La Villa Encantada

La tradicional casa de La Loma Grande abrirá sus puertas este sábado 24 de octubre para celebrar uno de los sabores más representativos de Ecuador. Colada morada, guaguas de pan y platos típicos quiteños formarán parte de una jornada que une gastronomía, historia y memoria familiar.

Octubre avanza y en Quito hay un aroma que anuncia la cercanía del Día de los Difuntos. La mora, el mortiño, las especias y las frutas vuelven a las cocinas para dar vida a la colada morada, una bebida que trasciende generaciones y que cada año ocupa un lugar especial en las mesas ecuatorianas.

La tradición también se siente en los mercados, panaderías, restaurantes y barrios de la capital. Desde el Centro Histórico hasta distintos sectores y parroquias de Quito, la colada morada y las guaguas de pan empiezan a formar parte de la oferta gastronómica de temporada.

Esta época también se convierte en una oportunidad para recorrer Quito y descubrir espacios que conservan su historia, arquitectura y sabores tradicionales. Barrios patrimoniales, plazas, mercados y rincones del Centro Histórico permiten conocer otra cara de la ciudad, donde la gastronomía se conecta con la memoria y las costumbres de sus habitantes.

En La Loma Grande, uno de los barrios tradicionales de la ciudad, la celebración tendrá este sábado 24 de octubre un escenario particular. La Villa Encantada, ubicada en las calles Francia y Miguel de Santiago, frente a la cancha de básquet, abrirá nuevamente sus puertas desde las 11:00 para recibir al Festival de la Colada Morada.

La jornada estará encabezada por Patricia Egas y su familia, quienes mantienen esta costumbre como parte de las celebraciones que recuperan los sabores tradicionales de Quito.

La colada morada será la protagonista junto con las infaltables guaguas de pan, pero la mesa tendrá mucho más. El menú incluirá caldo de gallina, caldo de patas, empanadas de morocho, seco de chivo, seco de gallina y yahuarlocro, además de postres y jugos.

Entre esa variedad, las empanadas de morocho ocupan un lugar especial dentro de la propuesta gastronómica de la casa y acompañan una jornada pensada alrededor de las recetas que forman parte de la cocina popular ecuatoriana.

La Villa Encantada también aporta historia al encuentro. Estudios sobre el patrimonio de La Loma Grande identifican a esta propiedad entre las antiguas villas del sector y la relacionan con Abelardo Flores, bisnieto del expresidente Juan José Flores. La casa forma parte, además, de una de las leyendas más conocidas del barrio. La tradición oral cuenta que allí habitó una misteriosa mujer a quien los vecinos llamaban “la Condesa”, relato que permanece dentro de la memoria popular de La Loma Grande.

El Festival de la Colada Morada no es la única temporada en la que la casa recupera estas costumbres. En diferentes momentos del año, la familia abre este espacio para ofrecer preparaciones propias de fechas tradicionales, como la fanesca durante Semana Santa o los canelazos, empanadas de morocha y otros platos típicos en época de fiestas decembrinas.

Detrás de la colada morada existe una historia mucho más antigua. Sus raíces se relacionan con rituales andinos dedicados a los difuntos y con una bebida ancestral elaborada a base de maíz oscuro. Con el paso del tiempo, aquellas prácticas se fusionaron con las celebraciones católicas del Día de los Difuntos y dieron forma a una de las expresiones gastronómicas más representativas de Ecuador.

Este sábado, la tradición volverá a ocupar la mesa en La Loma Grande. Entre una taza de colada morada, una guagua de pan y los sabores de la cocina ecuatoriana, la Villa Encantada sumará un nuevo capítulo a una costumbre que encuentra su fuerza precisamente en eso: reunirse, recordar y mantener viva la identidad de Quito.

Datos del festival
Sábado 24 de octubre de 2026, desde las 11:00
Villa Encantada, barrio La Loma Grande
Calles Francia y Miguel de Santiago, frente a la cancha de básquet

Por prensaag