Imagen referencial: Prensa Ágil

Fotografías, películas, grabaciones y antiguos archivos audiovisuales conservan fragmentos esenciales de la historia de las sociedades. Este 27 de octubre, el mundo pone la mirada sobre un patrimonio que necesita protección antes de que el tiempo lo vuelva inaccesible.

Una película familiar, una vieja transmisión de radio o las imágenes de un acontecimiento histórico pueden parecer simples registros del pasado. Sin embargo, detrás de cada cinta, fotografía o grabación existe una parte de la memoria colectiva de una sociedad.

Este martes 27 de octubre se conmemora el Día Mundial del Patrimonio Audiovisual, una fecha impulsada por la UNESCO para recordar la importancia de proteger documentos que permiten conocer cómo vivieron, hablaron y se expresaron distintas generaciones.

Para 2026, la conmemoración lleva el lema “Su ventana al mundo”, una propuesta que destaca el valor de los archivos audiovisuales como puentes entre culturas y como fuentes para comprender diferentes momentos de la historia.

La fecha recuerda la recomendación adoptada por la Conferencia General de la UNESCO en 1980 para la protección y conservación de las imágenes en movimiento. Décadas después, el desafío continúa.

Cintas magnéticas, películas antiguas y otros soportes analógicos pueden deteriorarse por el paso del tiempo, condiciones inadecuadas de almacenamiento, desastres naturales o la desaparición de los equipos capaces de reproducirlos. La transformación tecnológica también obliga a instituciones y archivos a trasladar estos contenidos hacia formatos que permitan su conservación y consulta futura.

Durante 2026, el programa Memoria del Mundo de la UNESCO desarrolla proyectos para proteger colecciones en riesgo. Uno de ellos busca preservar y digitalizar cerca de 45.000 grabaciones analógicas de Radio Mogadiscio, en Somalia, que contienen noticias, música, discursos y testimonios relacionados con la historia del país.

Ecuador también conserva su memoria en imágenes

El país cuenta con un importante archivo dedicado a esta tarea. La Cinemateca Nacional del Ecuador Ulises Estrella, creada en 1981, resguarda la memoria fílmica ecuatoriana y conserva miles de obras en formatos que van desde películas de 8 y 35 milímetros hasta VHS, Betamax y soportes digitales.

Su acervo no solo reúne películas. También incluye fotografías, afiches, guiones, publicaciones y documentos relacionados con la historia del cine nacional.

Desde 1989, la Cinemateca tiene la responsabilidad de custodiar el patrimonio fílmico ecuatoriano. Su trabajo permite que imágenes creadas hace décadas permanezcan disponibles para investigadores, estudiantes, cineastas y nuevas generaciones.

El patrimonio audiovisual no pertenece únicamente a museos o archivos especializados. También vive en videos familiares, fotografías antiguas, registros comunitarios, producciones cinematográficas y grabaciones que documentaron momentos cotidianos o acontecimientos que marcaron una época.

Cada imagen conservada puede convertirse en una pieza para reconstruir una historia.

Este 27 de octubre, la conmemoración recuerda que proteger esos archivos significa preservar algo más que películas o sonidos: significa impedir que una parte de la memoria de los pueblos desaparezca con ellos.

Por prensaag