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El Fondo Monetario Internacional prevé una contracción de 1,3 % para Oriente Medio, norte de África y Pakistán durante 2026. El organismo advierte que nuevas alteraciones en el suministro de energía podrían deteriorar aún más el panorama regional.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) presentó este jueves 22 de octubre una nueva evaluación económica para Oriente Medio, norte de África y Pakistán, en la que anticipa una contracción conjunta de 1,3 % durante 2026.

El nuevo escenario refleja el impacto que mantiene el conflicto en la región, con efectos sobre la producción de energía, las rutas marítimas, el turismo, el comercio y la confianza de empresas e inversionistas.

La situación afecta con mayor intensidad a las economías vinculadas a la producción y exportación de hidrocarburos. Las interrupciones en infraestructura energética y transporte marítimo también aumentan la presión sobre países que dependen de las importaciones de combustibles y materias primas.

El FMI señaló que el deterioro no se distribuye por igual entre las economías de la región. Los países expuestos de forma directa a las alteraciones de producción y transporte afrontan un impacto mayor, mientras otros mercados muestran una capacidad de resistencia superior.

Dentro del Consejo de Cooperación del Golfo, el organismo prevé una contracción para varias economías durante este año. Omán aparece como una excepción dentro de ese grupo, de acuerdo con las nuevas proyecciones.

Pese al panorama adverso para 2026, el Fondo anticipa una recuperación regional de 6,6 % en 2027. Ese escenario, sin embargo, depende de una reducción de las tensiones, la recuperación gradual de la producción energética y la normalización del comercio.

El organismo también mantiene cautela sobre esa posible mejora. Nuevas interrupciones en la producción de energía, el transporte o la infraestructura estratégica podrían reducir las perspectivas de recuperación y extender las consecuencias económicas del conflicto.

El escenario regional adquiere además relevancia para la economía mundial por el peso de Oriente Medio en el abastecimiento energético. Las alteraciones en esa zona pueden ejercer presión sobre los precios internacionales del petróleo, los costos del transporte y la inflación en otros países.

La nueva previsión del FMI coloca así al conflicto y a la seguridad energética entre los principales factores que marcarán el desempeño económico de la región durante los próximos meses.

Por prensaag