El máximo tribunal ecuatoriano firma las sentencias de extradición por cargos de tráfico de drogas, armas de fuego y lavado de activos.

La Corte Nacional de Justicia de Ecuador autorizó el traslado a Estados Unidos del ciudadano Daniel Salcedo Bonilla y del exinvestigador policial Ronald Patricio Herrera, alias “Jonathan”. El presidente del alto tribunal, Marco Rodríguez Ruiz, emitió este primero de octubre las sentencias que aprueban la medida expedida en favor del sistema judicial norteamericano.
Washington requiere a Salcedo por acusaciones de conspiración para la importación de narcóticos, tenencia y conspiración para poseer ametralladoras, además de cargos por lavado de activos. En el caso de Herrera, la justicia estadounidense imputa cargos por conspiración para importar sustancias sujetas a fiscalización y posesión de armas de fuego de alto calibre. El exoficial figura además en la nómina de testigos protegidos dentro del proceso penal que investiga el asesinato del candidato a la presidencia Fernando Villavicencio.
El tribunal ecuatoriano aclaró el alcance legal de la decisión en un comunicado oficial. Conforme al artículo 72.1 del Código Orgánico Integral Penal y la Disposición Reformatoria Primera de la Ley Orgánica de Extradición, la entrega de los imputados suspende los plazos de prescripción de la acción penal y de las penas en el país. La aplicación de este mandato, en concordancia con el artículo 169 de la Constitución, asegura el cumplimiento de los principios de justicia y evita la impunidad en los delitos cometidos en suelo nacional.
La resolución judicial dio continuidad a la voluntad manifestada por los propios procesados en las comparecencias del nueve de septiembre de 2026 ante la magistratura nacional. En la sesión matutina correspondiente al exagente policial, el juez de la causa le preguntó sobre su conocimiento del trámite y su consentimiento libre, expreso e informado para el traslado. Herrera dio su respuesta afirmativa en la diligencia que duró menos de media hora. Durante ese acto, el exagente solicitó al magistrado la protección de su rostro ante los medios de comunicación, pues argumentó que la información que revelará en Norteamérica pone en peligro su vida y la seguridad de sus familiares.
En la misma jornada, Daniel Salcedo reaccionó en un inicio con una negativa frente al requerimiento extranjero. El procesado atribuyó esa primera respuesta al desconocimiento de las causas entabladas en su contra en el exterior. Tras un diálogo de treinta minutos con su equipo de abogados, el procesado acudió a una segunda consulta ante el juzgador y confirmó su aceptación para la entrega a las autoridades de Estados Unidos.
