Francia reforzará este sábado su operativo de seguridad ante una nueva jornada de protestas en varias ciudades. El Louvre y otros importantes espacios culturales de París permanecerán cerrados como medida preventiva.
Francia prepara un amplio dispositivo de seguridad para este sábado 24 de octubre ante una nueva convocatoria de protestas que mantiene en alerta a París y otras ciudades del país. Las autoridades anunciaron el despliegue de 70.000 policías y gendarmes, mientras varios espacios culturales cerrarán sus puertas para proteger a visitantes, trabajadores y obras de arte.
El Museo del Louvre figura entre las principales instituciones que suspenderán sus actividades durante la jornada. La medida también alcanza al Museo de Orsay, el Museo Picasso y el Grand Palais, ante el temor de que las manifestaciones registren nuevos episodios de violencia.
El ministro del Interior, Laurent Nunez, informó este viernes que el operativo contará con 10.000 agentes más que el desplegado durante las protestas del fin de semana anterior. Unidades especializadas, vehículos blindados, helicópteros y otros recursos reforzarán la seguridad en distintos puntos del territorio francés.
Las movilizaciones tienen como telón de fondo el malestar por el costo de vida y las dificultades que atraviesan algunos servicios públicos. Estudiantes, trabajadores y organizaciones sindicales han participado en las protestas de las últimas semanas.
En París, las autoridades autorizaron una marcha sindical para este sábado, pero rechazaron otras solicitudes de manifestación. Ciudades como Marsella y Lyon adoptaron restricciones adicionales ante el riesgo de nuevos disturbios.
La preocupación también alcanzó al sector comercial. Organizaciones empresariales recomendaron el cierre preventivo de establecimientos después de los daños y saqueos registrados durante las protestas del fin de semana pasado.
Otro foco de atención estará en Orleans, donde el partido Agrupación Nacional, liderado por Marine Le Pen, celebrará su congreso anual. Organizaciones de izquierda y colectivos antirracistas anunciaron movilizaciones paralelas, lo que llevó a las autoridades a reforzar la vigilancia en esa ciudad.
El Gobierno francés afrontará así una nueva prueba este sábado, con un dispositivo de seguridad de alcance nacional y una de las principales atracciones culturales del mundo fuera de servicio durante toda la jornada.
