Imagen referencial: Prensa Ágil
Pesebres monumentales, piezas artesanales y escenas históricas empiezan a transformar varios templos del Centro Histórico de Quito. La tradición navideña une este año patrimonio, arte y memoria en espacios emblemáticos de la capital.
La Navidad empieza a tomar forma entre los muros, retablos y plazas del Centro Histórico de Quito. A pocas semanas de diciembre, varios de sus templos más representativos preparan pesebres que combinan tradición religiosa, trabajo artesanal y patrimonio cultural.
San Francisco, la Catedral Metropolitana y la Basílica del Voto Nacional forman parte de una ruta que permitirá recorrer distintas expresiones del nacimiento navideño, cada una con una propuesta propia.
En el convento de San Francisco, el trabajo comenzó meses atrás. Para este año, la propuesta incorpora materiales reciclados, piezas elaboradas con impresión 3D y cerca de 200 figuras. La muestra también recuerda los 800 años del tránsito de San Francisco de Asís y los 20 años de tradición belenista dentro del convento.
El proyecto incluye referencias a poblaciones italianas vinculadas con la historia franciscana y contempla un pesebre viviente durante determinados fines de semana y feriados.
A pocos metros, la Catedral Metropolitana ya recibe visitantes con el Pesebre Monumental Padre Jimmy Arias, una obra nacida en Loja hace 23 años. La exposición ocupa cerca de 280 metros cuadrados y cuenta con 1.500 figuras, de las cuales alrededor de 500 poseen movimiento.
El recorrido presenta 13 escenas relacionadas con la infancia de Jesús y reproduce espacios como Nazaret, Belén, Jerusalén y Egipto. La muestra permanecerá abierta hasta el 17 de enero de 2027. El ingreso cuesta USD 3 para adultos y USD 1,50 para niños, estudiantes, personas con discapacidad y adultos mayores.
La Basílica del Voto Nacional también prepara su nacimiento para diciembre. El pesebre ocupará el sector del octágono del templo y acompañará una agenda que contempla novenas, coros y celebraciones religiosas. La novena se desarrollará del 16 al 24 de diciembre, mientras la tradicional misa del gallo está prevista para la medianoche del 24.
La tradición también llegará a uno de los símbolos más reconocibles de Quito. El Municipio inició este mes el montaje del pesebre gigante de El Panecillo, una costumbre que se mantiene desde 2005. Las figuras metálicas de San José y los Reyes Magos volverán a integrarse al paisaje junto a la Virgen de El Panecillo.
Más allá de su significado religioso, los pesebres forman parte de una expresión cultural que combina artesanía, arquitectura, memoria y encuentro comunitario. En una ciudad cuyo Centro Histórico posee un fuerte vínculo con el arte religioso, estas representaciones también permiten redescubrir espacios que guardan siglos de historia.
Este 2026, Quito empieza a recibir la Navidad desde sus templos y plazas, con una tradición que cambia de tamaño y forma, pero conserva su lugar dentro de la memoria de la ciudad.
