Tres magistrados disputan el liderazgo del concurso público para la máxima dignidad de la Fiscalía General. Mientras las notas de méritos muestran estrecha distancia, las objeciones formales reordenan la solidez de los postulantes.

Los tres candidatos mejor puntuados en el proceso de selección para la Fiscalía General del Estado.

El concurso para definir al nuevo Fiscal General del Estado ingresa a sus momentos más expuestos ante el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social. Los tres aspirantes con mejor calificación en méritos disputan el puesto con un margen de apenas un punto y medio entre el primer y tercer lugar. La jueza nacional Daniella Camacho encabeza la lista con 48 puntos, seguida por la jueza provincial Inés Romero con 47,25 y el actual fiscal encargado, Carlos Leonardo Alarcón, con 46,5 puntos.

Aunque la tabla de méritos marca una competencia reñida, la fase de impugnación ciudadana proyecta un escenario distinto para la viabilidad de cada candidatura. Las denuncias presentadas por la ciudadanía evalúan la probidad e idoneidad de quienes buscan dirigir la institución judicial. En esta etapa, el volumen de reparos admitidos condiciona el ritmo de las audiencias de descargo de las candidatas principales. Daniella Camacho enfrenta la necesidad de responder ante cinco objeciones admitidas de diez tramitadas, mientras Inés Romero registra entre siete u ocho admisiones sobre un total de nueve casos.

En contraste con la intensa carga procedimental de sus competidoras, Carlos Leonardo Alarcón transita esta instancia con mayor fluidez. De los cinco cuestionamientos formulados en su contra, la Comisión Ciudadana de Selección aceptó únicamente uno para debate formal. Este único expediente aborda una sospecha de perjurio que el funcionario desestimó mediante documentación previa. Con más de dos décadas de trayectoria en la carrera fiscal y al frente de causas complejas de corrupción, Alarcón sortea el examen ciudadano con la menor cifra de reparos admitidos entre los favoritos.

El proceso continuará hasta octubre con las audiencias públicas, previo a los exámenes escritos y orales que determinarán la calificación final. En un entorno de alto escrutinio público, el filtro de las impugnaciones deja ver qué aspirante llega con menor desgaste a la recta definitiva del concurso.

Por prensaag

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *